En pocas palabras
Antes de firmar una tarifa mira si tiene permanencia y penalización, si incluye servicios de pago (mantenimiento, seguros) obligatorios o marcados por defecto, y qué precio queda cuando acaba la promoción. Un servicio de 6 € al mes son 72 € al año.
Una tarifa con un precio por kWh bajísimo puede salir cara por lo que viene alrededor. Esto es lo que hay que mirar.
1. Permanencia
- Es el tiempo mínimo que te comprometes a seguir. Si te vas antes, te pueden cobrar una penalización.
- En contratos domésticos de luz, la penalización está limitada por la normativa y no puede ser desproporcionada. Pregunta siempre cuánto sería por escrito.
- Muchas buenas tarifas no tienen permanencia. Si dos tarifas cuestan casi lo mismo, elige la que no la tenga.
2. Servicios añadidos
Mantenimiento de la instalación, asistencia técnica, seguros de electrodomésticos… Cuestan entre 3 y 10 € al mes.
- Comprueba si son obligatorios para tener ese precio o si vienen marcados por defecto.
- Si ya los tienes, puedes darlos de baja sin cambiar de tarifa en la mayoría de los casos.
- Un servicio de 6 € al mes son 72 € al año: puede comerse todo el ahorro de cambiar.
3. Promociones que caducan
«Primer año al 20 % de descuento», «luz gratis los fines de semana»… Mira qué precio queda después y calcula el año completo, no solo el primer mes.
4. Precio fijo «12 meses»
Fijo no significa para siempre: al cumplir el año, la compañía puede cambiar el precio avisándote. Pon una alarma en el calendario para revisar tu tarifa cada año.
5. Darte de baja
Para irte a otra compañía no tienes que hacer nada: lo tramita la nueva. Ver cambiar de compañía.
En el comparador cada tarifa lleva su letra pequeña: permanencia, servicios obligatorios, fuente y fecha de comprobación.
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