En pocas palabras
Una batería solo ahorra la diferencia entre lo que pagas por la luz y lo que te compensan por los excedentes, unos 0,08–0,12 € por kWh. Una de 5 kWh suele ahorrar 100–150 € al año, así que en la mayoría de casas tarda más en pagarse que lo que dura.
Una batería guarda los excedentes del mediodía para usarlos por la noche. Suena bien, pero hay que hacer números.
La cuenta rápida
El ahorro de una batería es la diferencia entre lo que te ahorras al usar un kWh guardado (tu precio de energía, unos 0,13–0,20 €/kWh con impuestos) y lo que te habrían compensado por verterlo (unos 0,04–0,08 €/kWh).
- Diferencia típica: 0,08–0,12 € por kWh que pasa por la batería.
- Una batería de 5 kWh útiles que se llena y vacía 250 días al año mueve unos 1.250 kWh: 100–150 € al año.
- Si cuesta 3.000–4.500 € instalada, tarda 20–40 años en pagarse, más que su vida útil (10–15 años).
Cuándo puede compensar
- Muchos excedentes y poco consumo de día: casa vacía hasta la tarde y placas grandes.
- Precio de energía alto y compensación de excedentes muy baja o inexistente.
- Ayudas que cubran buena parte del coste.
- Necesitas respaldo ante cortes (requiere un inversor preparado para funcionar aislado).
Alternativas más baratas
- Mover consumo al mediodía: lavadora, lavavajillas, termo con temporizador, coche eléctrico si está en casa.
- Batería virtual de la comercializadora (lee bien las condiciones).
- Ajustar el tamaño de las placas a tu consumo para no generar excedentes que no aprovechas.
Lo sensato suele ser instalar primero las placas con un inversor que admita batería y decidir después, con un año de datos reales.
Mira primero cuántos excedentes tendrías con tus placas: sin excedentes que guardar, una batería no sirve de nada.
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